
Viernes, 10 de marzo de 2006
LA TRAGEDIA

Louis Welden Hawkins
Le Sphinx et la Chimère
[Sófocles: Antígona. Edipo Rey. Electra. Traducción e introducciones de Luis Gil, Guadarrama, 1974]
Layo mandó exponer al niño a uno de sus criados, no sin haberle atravesado antes los tobillos con una hebilla, injuria de la que recibiría posteriormente el nombre (Oidí-pous, 'el de los pies hinchados'). [86]
[Características de lo trágico: dignidad del tema, explicación a un problema de la existencia humana, universalidad del problema]. Precisamente uno de los síntomas de decadencia del teatro actual es, a juicio de Philip Weissman, el llevar a escena biografías o casos clínicos psicopáticos que carecen de esa necesaria universalidad de la obra de arte. [85]
[La función de la tragedia, según Aristóteles, Poética, cap. VI] es la khatarsis ['purga'] del temor y de la compasión mediante la provocación de ambas emociones en el espectador. [...] La compasión la produce el anaxios, el que no merece su destino; y el temor, el que es semejante a nosotros [ómoios]. [93]
El Edipo Rey de Sófocles nos introduce en un caso de amartía ['yerro'] tan singular y tan extremo, que el espectador no sabe cómo resolverlo y se queda sobrecogido. [97]
Frente al sistema de apariencias, de suposiciones falsas, de juicios y apreciaciones erróneas que el hombre se crea y enmascaran su realidad, de cuando en cuando una terrible catástrofe que desmorona sus frágiles castillos de arena le dan la medida exacta de sus dimensiones. Entonces se percata plenamente, como el Platón de la vejez, de que sólo la divinidad es la medida de todas las cosas. [98]
[89-91, una interpretación sobre el trasfondo histórico del origen de la leyenda: Immanuel Velikosky, Oedipus and Akhnaton, Londres, 1960.]
[Psicoanálisis.] El Edipo sofocleo no padece el complejo de su nombre. [...] La atracción, pues, que ejerce el drama sobre el hombre moderno no debe buscarse en los tortuosos caminos de las evocaciones inconscientes, sino en las emociones y reflexiones que suscita el contemplar la ambivalente personalidad del héoe, inocente en el plano de la ética y culpable en el plano de los hechos, como símbolo más amplio de una realidad humana también ambivalente. [92, 93]
Coro: A la ribera del dios occidental. [107, la entrada al reino sombrío de Hades se situaba en donde se ponía el sol]
Edipo: A quien no vacila en la acción no le asustan las palabras. [112]
Tiresias: Digo que tú eres el asesino del hombre cuyo asesino buscas. [116]
Edipo: ...eres ciego de oído, de mente y de vista.
Tiresias: Y tú, un desventurado, al echarme en cara algo que en breve todos te echarán en cara a ti. [117]
Tiresias: Tú, aunque tienes vista, no ves en qué punto estás de males, ni dónde habitas, ni con quién compartes la morada. [119]
Tiresias: Este día te dará la vida y te traerá la ruina. [120]
Tiresias: ...para sus hijos era a la vez hermano y padre, hijo y esposo de la mujer de que nació, sembrador del mismo campo que su padre y su asesino. [121]
Creonte: ...cuando termine tu arrebato de cólera, te pesará. Los de talante como el tuyo son con razón a quienes más les duele el soportarse a sí mismos. [113]
Edipo: Parecióme oírte decir que Layo fue asesinado junto a una triple encrucijada. [136]
Edipo: ¡Ay, desdichado de mí! Me parece que hace un momento me estaba haciendo incurrir en una maldición terrible sin saberlo. [137]
Yocasta: Pues son muchos ya los mortales que en sueños han yacido con su madre, y es el que hace caso omiso de estas cosas quien sobrelleva con más facilidad la vida. [148, pasaje que tanto influyó en Freud. Cf. Platón, República, IX, 571 C; Heródoto, VI, 107: Pausanias, IV, 26, 3; Suetonio, Caes., 7]
Coro: Teniendo tu suerte, la tuya, / ¡oh desventurado Edipo!, / como ejemplo, no hay ser humano / que estime feliz. [164]
Mensajero: [Sus ojos] habrían de ver en tinieblas a los que no hubieran debido ver, y no habrían de reconocer a quienes fuera preciso reconocer. [168]
Edipo: De Apolo es esto obra, amigos. Apolo fue / el que hizo cumplirse estos mis horrendos sacrificios. / Pero nadie, sino yo mismo, desdichado, / se dio el golpe con su mano. [170]
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