
Viernes, 03 de marzo de 2006
"La anunció ya su entrada. Vestía un conjunto de dos piezas, con labor en granate; principios de otoño dorado. Sólo diré que ésa es la forma de andar que más aprecio. Alegra y confunde."
Hay una expresión de este recurso que no he olvidado, está al comienzo de Catriona:
"De pronto, la muchacha volvió casualmente la cabeza y vi entonces su rostro por vez primera. No hay cosa más admirable que la forma en que el rostro de una mujer se adueña de la mente de un hombre y ahí permanece sin que él sepa nunca decir por qué; como si hubiera sido precisamente eso lo que él deseara."
Después Stevenson lo mejoró, en el capítulo de Weir de Hermiston en que se rasga una hoja del salterio de Christina.
Un autor al que Stevenson admiraba, Thomas Hardy, escribió al comienzo de Un par de ojos azules:
"Cuando una mujer deja una huella permanente en un hombre, éste generalmente la recuerda tal como la vio en una escena concreta, que parece destinada a ser la forma especial en que ella se manifestará en las páginas de su memoria."
Por: Alan | Literatura | Comentarios (0) | Referencias (0)