
Viernes, 06 de mayo de 2005
UN MITO GRIEGO
"Pero empieza tú hablando, para que sepa si el sueño te llegó en alas a través de las puertas de marfil o a través de las de cuerno" (Luciano, El gallo).
En la creencia griega, los sueños acudían traspasando dos puertas diferentes, "una de las cuales, dicen, es de cuerno, y por ella se ofrece fácil salida a las sombras reales; la otra, brillante, está hecha de blanco marfil, pero por ésta los Manes envían al mundo apariciones ilusorias" (Virgilio, Eneida, 893-896).
La misma tradición en Homero, Odisea, 19, 560-569; Platón, Cármides, 173a; Horacio, Odas, 3, 27, 38-41.
Cuenta Esopo que Zeus, deseando restringir la facultad de Apolo, soberano de la mántica, dio origen a los dos sueños (Vida, 33).
Chamfort, en sus Máximas y Pensamientos, dijo: "Es una bella alegoría la que hace que aparezcan los sueños verdaderos por la puerta de cuerno y los sueños falsos, es decir las ilusiones agradables, por la de marfil."
Algunos helenistas han desenvuelto esta imagen mediante la oposición PALABRA - REALIDAD, contrastada en tres rasgos: la SUSTANCIA (el marfil es opaco, el cuerno transparente), las asociaciones del SIGNIFICANTE (los sueños de la puerta de marfil, eléphai, engañan, elephaírontai; los de la puerta de cuerno, keras, se cumplen, kraínousis) o del SIGNIFICADO (el marfil, que recuerda los dientes, produce sueños parlantes; el cuerno, que semeja la primera capa del ojo, sueños visionarios).
Por: Alan | Literatura | Comentarios (0) | Referencias (0)