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Corriente Textual



Viernes, 14 de enero de 2005

CASPAR DAVID FRIEDRICH

EN EL BOTE DE VELA - EL WATZMANN




Caspar David Friedrich (1774-1840)
En el bote de vela
71 x 56 cm.


En el verano de 1818, Friedrich llevó a su reciente mujer, Caroline Bonmer, a Greifswald, donde el hermano y la cuñada de Friedrich se les unieron en una excursión a la cercana isla de Rügen. Esta pintura es un recuerdo del viaje por las tres millas del canal entre Rügen y Greifswald. La silueta en el horizonte es una amalgama de ciudades: Dresde, Greifswald y Stralsund. Friedrich exageró el tamaño del bote y las velas; al cambiar la escala, quien contempla la pìntura tiene la sensación de hallarse dentro del bote.

Cuando tenía trece años, Friedrich cayó en las aguas de un lago, al resquebrajarse el hielo. Su hermano le rescató y pereció ahogado. Pocos antes había fallecido su madre, diez años después lo haría una hermana.

Sus escenas reproducen lugares del norte de Europa, sin embargo la composición es totalmente imaginaria. Las figuras, cuando aparecen, se muestran erguidas, de espaldas, como en contemplación; pero incluso sus imágenes más estáticas parece que estén a punto de transformarse. Friedrich es un artista religioso, y sus pinturas quizá reflejan esas tragedias de infancia. En una ocasión dijo: "El artista no sólo debería pintar lo que ve ante él, sino también lo que ve dentro de él."




Caspar David Friedrich (1774-1840)
El Watzmann, c. 1824/25
133 x 170 cm

En una ocasión Friedrich pasó una semana solo en las montañas, con el propósito de 'ver y percibir la naturaleza enteramente'. Pero nunca visitó los Alpes, de modo que nunca llegó a ver el Watzmann, excepto en pinturas de otros artistas. La montaña y el glaciar, que nunca se funde, representan a Dios en una de las obras mayores de Friedrich.


Fuente:
Caspar David Friedrich, The Pocket Library of Art, London, Brockhamton Press, 1997.

Por: Alan | Arte | Comentarios (0) | Referencias (0)

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