
Viernes, 22 de diciembre de 2006
NUEVA DIRECCIÓN




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Jueves, 21 de diciembre de 2006
BERLÍN - PARÍS - NUEVA YORK

BERLÍN

Kurt Weill

Póster alemán de Die Dreigroschenoper, 1928
A los pocos años de su estreno en Berlín, en 1928, Die Dreigroschenoper (La ópera de tres céntimos) contaba más de diez mil representaciones en Europa, y había sido traducida a dieciocho idiomas. Sólo el estreno en Broadway, en 1933, dirigido por W. Pabst, no recibió una acogida entusiasta; era un espectáculo radicalmente distinto del musical americano.
Pabst dirigió también la adaptación cinematográfica. En aquellos primeros años del cine sonoro no existía el doblaje. Como ocurría en Hollywood, donde acostumbraba a rodarse una versión para el mercado de lengua española y otra para el inglés, Pabst realizó a un tiempo las versiones alemana y francesa, con dos grandes repartos: Albert Préjean, Florelle y Margo Lion en una; Rudolf Foster y Lotte Lenya en la otra. Parece que las películas acentúan el romanticismo y la comedia, sin perder del todo la sátira del original.

Cartel de la versión francesa

Una imagen de la versión alemana
Die Dreigroschenoper se inicia con Die Moritat von Mackie Messer (Lamento de Mackie Navaja), que no hubiera figurado en la obra de no ser por un capricho de su intérprete original, Harold Paulsen. Paulsen deseaba aparecer en escena llevando una pajarita azul y un traje llamativo. Brecht tuvo que ceder ante el actor, pero no estaba dispuesto a convertir en un simpático granuja a su ominoso personaje, de modo que escribió en un instante el Lamento, y Weill le añadió música días antes del estreno:
El tiburón tiene dientes,
En sus fauces los muestra.
Mackie tiene un cuchillo
Pero el cuchillo, nadie lo ve.
A los pocos años Louis Armstrong y Ella Fitzgerald convirtieron la balada de Mackie en Mack the Knife. Desde entonces ha sido recreada, adaptada y destrozada en incontables ocasiones, es una de las melodías más célebres de Weill y de nuestro tiempo. Esta influencia se dio en ambos sentidos. Varios compositores de esa época, además de Weill, incorporaron el jazz a la música clásica: Milhaud, Gershwin, Antheil, Schulhoff, Stravinsky, Martinu, Poulenc. Son obras que se disfrutan mucho, en contra de la opinión establecida sobre la música del siglo XX.
Der Silbersee. Ein Wintermärchen (El lago de plata. Un cuento de invierno), con texto de Georg Kaiser, fue la última obra de Weill para el teatro alemán. A pesar de su juventud, hacía tiempo que era considerado el mejor compositor de escena, y el estreno tuvo lugar simultáneamente en tres ciudades. Corría febrero de 1833, Hitler acababa de ser nombrado Canciller de Alemania. Al éxito inicial sucedió el escándalo, cuando algunos partidarios nazis irrumpieron durante las representaciones. Finalmente el Reich la calificó de arte degenerado y decretó su suspensión. Una curiosidad: el director de escena era Detlef Sirek (otro emigrado, conocido en adelante como Douglas Sirk).
PARÍS

Teresa Stratas
Tras la quema del Reichstag, y con su nombre en las listas de la Gestapo, Weill salió de Berlín, abandonó su coche antes de llegar a Francia y cruzó la frontera a pie.
Vivió en París y visitó diversas ciudades europeas, entre ellas Londres, donde estrenó, adaptada a la comedia musical británica bajo el título A Kingdom for a Cow (Un reino por una vaca), su opereta Der Kuhhandel, con texto de Rober Vambery.
El primer encargo que recibe en París procede de la compañía Les Ballets. Weill idea un espectáculo que incorpora a la danza la interpretación y las canciones. Fue la oportunidad de volver a la América inventada de Mahagonny y de reunirse con sus antiguos colaboradores: Bertolt Brecht escribió el texto, Caspar Neher diseñó los decorados y Lotte Lenya encarnó a la Anna juiciosa, que se expresa en palabras, mientras su otro yo fue Tillie Losch bajo coreografía de Balanchine. Aunque Weill consideraba Die Sieben Todsünden (Los Siete Pecados Capitales) su obra maestra, la recepción fue tibia y dispar. Es más austera, más seria que las anteriores, donde la acidez de los textos de Brecht contrastaba con la músicas felices de Kurt Weill.

Lotte Lenya
Lo último que escribió en París fue la música para la obra de Jacques Delval Marie Galante. La música en el teatro parece que era entonces algo más frecuente o que se cuidaba más, como luego ocurriría en el cine. Muchas obras estupendas de Ibert, Milhaud o Poulenc son en origen músicas incidentales. Los temas de Marie Galante recuerdan un poco las canciones de Prévert y Kosma. J'attends un navire se convirtió en canción de la Resistencia francesa. Y Weill volvió a utilizarlo como la melodía de Johnny en una de las obras americanas que más me gustan, Johnny Johnson, con texto de Paul Green.
Marie Galante es una prostituta de Burdeos, raptada y abandonada a su suerte en Panamá. Creo haber visto un disco que añadía, a las canciones del recital de Ute Lemper, algunos intermedios instrumentales. Aunque se trata de un encargo, me gusta mucho esta obra. Como ya he dicho antes, hay alguna influencia francesa y los números son muy diversos: el tango de Youkali; Les filles de Bordeaux, que adapta una canción de Happy End; el coro en Le train du ciel, que recuerda al Requiem; la humorada fantástica de Le grand Lustucru; y mi favorita, Le roi dAquitaine, una de esas canciones deliciosas que sabía escribir como nadie. Por último, la ya citada J'attends un navire.
A lo largo de toda su carrera, Weill escribió unas cuarenta y cinco canciones para voz y piano. Lotte Lenya, tras asistir a la reposición de Die Dreigroschenoper con Teresa Stratas, y decir de ella que era "my dreamy Jeannie", le ofreció algunos de estos lieder que guardaba inéditos tras la muerte de Kurt Weill. En concierto y luego en disco (1981, acompañada por Richard Woitach al piano) se dieron a conocer estas canciones. La versión de Youkali me gusta mucho más que la que luego hizo Ute Lemper y alguna otra que he oído. También del período francés son dos grandes canciones con texto de Maurice Magre, Complainte de la Seine y la muy hermosa Je ne t'aime pas. Cantadas en alemán, están Der Abschiedsbrief, con texto de Erich Kästner, y Es Regnet, texto de Jean Cocteau. Otra muy divertida, escrita ya en América durante la guerra, con texto de Oscar Hammerstein II, es Buddy on the Nightshift, acerca de un pareja con los turnos cambiados: cuando una sale de trabajar el otro entra.
De estas canciones, la más recordada es Youkali, originalmente el Tango Habanera de la obra musical Marie Galante, al que puso letra Roger Fernay:
C’est presqu’au bout du monde,
Ma barque vagabonde,
Errant au gré de l’onde,
M’y conduisit un jour.
L’île est toute petite,
Mais la fée qui l’habite
Gentiment nous invite
À en faire le tour.
Youkali,
C’est le pays de nos désirs,
Youkali,
C’est le bonheur, c’est le plaisir.
Youkali,
C’est la terre où l’on quitte tous les soucis,
C’est dans notre nuit
Comme une éclaircie,
L’étoile qu’on suit,
C’est Youkali.
Youkali,
C’est le respect de tous les voeux échangés.
Youkali,
C’est le pays des beaux amours partagés,
C’est l’espérance
Qui est au coeur de tous les humains,
La délivrance
Que nous attendons tous pour demain.
Youkali,
C’est le pays de nos désirs.
Youkali,
C’est le bonheur, c’est le plaisir,
Mais c’est un rêve, une folie,
Il n’y a pas de Youkali!
Et la vie nous entraîne,
Lassante, quotidiene.
Mais la pauvre âme humaine,
Cherchant partout l’oubli,
A, pour quitter la terre,
Su trouver le mystère
Où nos rêves se terrent
En quelque Youkali.
Youkali,
C’est le pays de nos désirs.
Youkali,
C’est le bonheur, c’est le plaisir,
Youkali,
C’est la terre où l’on quitte tous les soucis,
C’est dans notre nuit
Comme une éclaircie,
L’étoile qu’on suit,
C’est Youkali.
NUEVA YORK

Kurt Weill
En 1935, Max Reinhardt proyectaba un montaje sobre una obra de asunto bíblico escrita por Franz Werfel, y Weill había compuesto para ella un oratorio. Se trasladó a América, pero el estreno de The Eternal Road (El camino eterno) fue retrasándose hasta 1937. Para entonces, Weill ya tenía otra obra en los escenarios neoyorquinos.
Había trabado amistad con el Group Theater. Su directora, Cheryl Crawford, le unió con el dramaturgo Paul Green en una historia lejanamente inspirada en Las aventuras del soldado Svejk, del escritor checo Jaroslav Hassek. Así nació Johnny Johnson, la primera obra americana de Weill.
Paul Green era además un experto folklorista que introdujo a Weill en la música popular norteamericana. Weill no tardó en asimilarla a su estilo, como ya había hecho con la europea y el jazz. Estamos ante una obra abierta, con escenarios y personajes distintos, a los que se adaptan las músicas inconfundibles y paródicas de Weill. Suenan aquí acentos sureños de country y de blues; tangos, charlestones y otras danzas de moda; incluso aires de música antigua. El texto, a mi juicio, no se queda atrás. La peripecia de Johnny Johnson se sigue con interés, las canciones son ingeniosas o conmovedoras. Es una obra llena de encanto, a la vez cruda e ingenua, satírica y optimista, y tiene un desarrollo lúcido sin resultar amarga.
En el catálogo de la Fundación Kurt Weill aparecen, ese mismo año de 1937, dos canciones (sin texto) sobre la novela de Richard Hughes A High Wind in Jamaica (Huracán en Jamaica). Otra sorpresa para mí, ésta es una de las novelas que más me gustan.
Weill compuso también en estos primeros años en América dos bandas sonoras, entre ellas la música para la película de Fritz Lang You and Me (1938). Pero las exigencias de Hollywood diferían de su idea de música para el cine. Será otro emigrado germano, Korngold, quien inventará la banda sonora del cine clásico americano, mientras Weill, unido de nuevo con Lotte Lenya, se estableció como compositor en Broadway.

Los soldados duermen junto a los cañones antes de la batalla. Del montaje original de Johnny Johnson, 1936.
Algunos temas de Johnny Johnson
1917. Una pequeña ciudad en mitad de Norteamérica. Johnny Johnson se gana la vida grabando tumbas. Llegan vientos de guerra. En contra de sus convicciones, tras un ultimátum de su prometida Minny Belle, decide alistarse. Se oye aquí por vez primera el leitmotiv de la obra, la Melodía de Johnny, recuerdo del J'attends un navire de Marie Galante. Weill buscaba un tema que la gente saliera silbando tras ver la función. Y es difícil que esto no ocurra. La prensa de entonces escribía: "Es la canción que seduce a todos, que todo el mundo tararea, canta y silba por las calles, en el metro, en bañeras y terrazas de extremo a extremo de esta acogedora isla."
A la canción de Johnny responde Minny Belle, despidiéndose, con Oh Heart of Love, una precioso tema a ritmo de vals, y Farewell Goodbye, variación del anterior con swing.
En las escenas de reclutamiento y cuartel aparecen varios oficiales, que ya encuentran extraña la conducta de Johnny. Destaca el divertido tango del capitán Valentine, sobre el fin de un audaz soldado, amante de la esposa de un coronel en ausencia de éste.
La salida del puerto de Nueva York hacia el frente francés da lugar a uno de los instantes álgidos de la obra. La repetición de los temas de Farewell Goodbye y la Melodía de Johnny introduce el Canto de la Diosa. Johnny cree oír a la Estatua de la Libertad reprochando la locura humana. El canto empieza como una melodía medieval: la Libertad es un diosa antigua creada por los hombres, como la estatua, y como ella aún sin vida. Luego, reaparece el tema de Youkali, que narraba otra ficción humana, la de una isla dichosa.
Ya en el frente, los soldados duermen a la sombra de los cañones antes de la batalla. Un coro de hombres entona la Canción de los cañones, una nana alemana que recuerda en su final la Serenata de Schubert. Aquí hay una fusión de imagen, música y texto irónica y conmovedora. Los cañones lamentan su triste destino (mejor hubieran sido arados, o ruedas de moler), y están a la vez personificados por las voces de los hombres que dentro de poco serán sus víctimas.
Johnny Johnson, comprendiendo la inutilidad de las armas, ingenuamente redacta misivas a los generales de ambos ejércitos para que den fin a la guerra conversando. Captura a un alemán, pero se hace amigo suyo, le entrega una de estas cartas y lo deja libre. El capitán Valentine descubre la escena, dispara queriendo impedir la huida del alemán y hiere a Johnny. Llevado a un hospital, cuida de él una amorosa enfermera francesa, que introduce una chanson en la obra: Mon ami, my friend.
Tras esto, Johnny escapa del hospital, irrumpe en una reunión del Alto Mando aliado y rocía a los generales con una bombona de gas de la risa (charlestón: The Laughing Generals). Apresado, es conducido de nuevo al frente y más tarde, por su conducta excéntrica, a un manicomio. Suena entonces la Canción del psiquiatra, que narra cómo los de su gremio han suplantado al antiguo brujo de la tribu y al religioso medieval; los enfermos, una vez curados, se convierten a su vez en psiquiatras o nuevos locos. Esta canción tiene tres partes: en la primera se oyen tambores primitivos como en la Jungle Music de Duke Ellington, la segunda recuerda el canto medieval, la tercera el jazz americano.
Johnny recibe la noticia de que Minny Belle no lo ha esperado y lleva tiempo casada con otro. Decide quedarse allí, pero es forzado a abandonar el psiquiátrico y en adelante se dedica a fabricar y vender juguetes. La escena final lo presenta junto a un estadio, donde va a celebrarse una reunión belicista. Soplan de nuevo vientos de guerra. De repente, se le acerca un niño y a su lado descubre a Minny Belle. El niño desea comprar un soldado de plomo. Cuando Johnny le dice que él se niega a vender esos juguetes, el niño se marcha con su madre, quien no ha reconocido en el derrotado vendedor a su antiguo novio. Entonces Johnny canta por última vez su agradable melodía, mientras se retira de escena, con el idealismo de una ingenua fe en la bondad humana:
When man was first created
I'm sure his maker meant
Him for some good intent,
Kind heart of love, forgiving wrong,
And though through ages fated
To climb our wondering way,
At last well find the day
When joy shall be our song.
I hear them say its all balony,
The world's a mighty cruel place,
With tooth and claw and promise phoney,
An old hard guy he wins the race.
But you and I dont think so,
We know there's something still
Of good beyond such ill
Within our heart and mind.
And we'll never lose our faith and hope
And trust in all mankind.
We'll work and strive
While were alive,
That better way to find.
And up and down I wander
My weary way and long,
I met all kind of folks
Who listen to my song.
(recite and fade)
Toys, toys,
For nice little girls and boys,
Toys, toys...
Por: Alan | Música | Comentarios (6) | Referencias (0)
Jueves, 07 de diciembre de 2006
SINGS THE COLE PORTER SONG BOOK

Sings the Cole Porter Song Book
Ella Fitzgerald
cd 1
01 All Through The Night
02 Anything Goes
03 Miss Otis Regrets
04 Too Darn Hot
05 In The Still Of The Night
06 I Get A Kick Out Of You
07 Do I Love You?
08 I'm Always True To You In My Fashion
09 Let's Do It (Let's Fall In Love)
10 Just One Of Those Things
11 Ev'ry Time We Say Goodbye
12 All Of You
13 Begin The Beguine
14 Get Out Of Town
15 I Am In Love
16 From This Moment On
cd 2
01 I Love Paris
02 You Do Something To Me
03 Ridin' High
04 Easy To Love
05 It's All Right With Me
06 Why Can't You Behave?
07 What Is This Thing Called Love?
08 You're The Top
09 Love For Sale
10 It's De-Lovely
11 Night And Day
12 Ace In The Hole
13 So In Love
14 I've Got You Under My Skin
15 I Concentrate On You
16 Don't Fence Me In
17 You're The Top - (previously unreleased, alternate take)
18 I Concentrate On You - (previously unreleased, alternate take)
19 Let's Do It (Let's Fall In Love) - (previously unreleased, alternate take)
Por: Alan | Música | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 06 de diciembre de 2006
YE YE EN ESPAÑA
Éste es un recopilatorio de La canción de Prévert, del pasado septiembre, con algunas canciones más. Thanks for them to the following ye-yé people:
Bruno (Baila ye-yé, Yo yo ye ye, Temperamento, Te veré en septiembre)
Spiked Candy (No lo quiero, Contenta)
Meltorm (Tú me dijiste adiós)
Lush (Y por tanto)
Cover 240 x 120
Inlay

Sé de un lugar (tracks 1-33)
vvaa
01 MARISOL - CORAZÓN CONTENTO
02 CONCHITA VELASCO - CHICA YE YE
03 LITA TORELLÓ - SAINT TROPEZ TWIST
04 ROSALÍA - DILE
05 SILVANA VELASCO - SÉ DE UN LUGAR
06 LAURA - TU LOCA JUVENTUD
07 HERMANAS FLETA - EL CHA CA CHA DEL TREN
08 MARISOL - BOSSA NOVA JUNTO A TI
09 LOS TNT - DAME FELICIDAD
10 HERMANAS BENÍTEZ - CORAZÓN DE MELÓN
11 LOLITA GARRIDO - ERES TONTO
12 CONCHITA BAUTISTA - ESTANDO CONTIGO
13 LUISITA TENOR - YEH YEH
14 LOS MISMOS - EL PUENTE
15 LOS STOP - EL TURISTA 1.999.999
16 LOS 4 DE LA TORRE - VUELO 502
17 GELU - EN PALMA DE MALLORCA
18 KARINA - ME LO DIJO PÉREZ
19 CONCHA VELASCO - CALOR
20 LOS STOP - TRES COSAS (SALUD, DINERO Y AMOR)
21 LOS CHEYENES - VÁLGAME LA MACARENA
22 GELU Y TITO MORA - NO TE CREO
23 MARISOL - YO A TI TAMBIÉN
24 LOS BRINCOS - BAILA LA PULGA
25 LOS BRASILIOS - NO TE ESCONDE
8 canciones más (tracks 26-33)
26 SOLEDAD MIRANDA - NO LO QUIERO
27 LOS 4 DE LA TORRE - TEMPERAMENTO
28 HERMANAS BENÍTEZ - BAILA YE YE
29 KINITA - YO YO YE YE
30 BETINA - Y POR TANTO (ET POURTANT)
31 MARTA BAIZÁN - TE VERÉ EN SEPTIEMBRE
32 ROCÍO DÚRCAL - CONTENTA
33 BETINA - TÚ ME DIJISTE ADIÓS
Por: Alan | Música | Comentarios (5) | Referencias (0)
Martes, 05 de diciembre de 2006
LOS DISCOS RICORDI
Éste es un recopilatorio de los vols. 1960-64 de la serie Nostalgia italiana, que recupera las grabaciones de la casa Ricordi. Además de a Gino Paoli, Ornella Vanoni, etc. pueden escucharse versiones italianas del pop europeo y anglosajón, bien por sus intérpretes originales, que solían acudir al Festival de San Remo (Françoise Hardy, L'età dell'amore), bien por otros distintos: Catherine Spaak, Quelli della mia età (Tous les garçons et les filles).
Cover 240 x 120

Sapore di sale - Los discos Ricordi
vvaa
01 Sapore di sale - Gino Paoli
02 Abbronzatissima - Edoardo Vianello
03 Quelli della mia età - Catherine Spaak
04 Coccodrillo - Ornella Vanoni
05 T'hano visto domenica sera - Isabella Janetti
06 Prima di te, dopo di te - Catherine Spaak
07 Il ballo del matone - Rita Pavone
08 L'età dell'amore - Françoise Hardy
09 Con te sulla spaggia - Nico Fidenco
10 L'amore va (orchestral version) - Françoise Hardy
11 Tu si 'na cosa grande - Ornella Vanoni
12 Mes amis, mes copains - Catherine Spaak
13 Cercami - Ornella Vanoni
14 La partita di pallone - Rita Pavone
15 Fatti mandare dalla mamma - Gianni Morandi
16 Cuando calienta el sol - I Marcellos Ferial
17 Pinne, fucile ed occhiali - Edoardo Vianello
18 L'abbraccio - Donatella Moretti
19 Senza fine - Ornella Vanoni
20 Il cielo in una stanza - Gino Paoli
Por: Alan | Música | Comentarios (4) | Referencias (0)
Domingo, 03 de diciembre de 2006
CHÉJOV - KLINGER - LAUTREC - KLIMT - HITCHCOCK - BOUGUEREAU
(For a summary in English, see comments)

Max Klinger
La sirena
El cuento El beso de Chéjov se inicia cuando los oficiales de una batería de artillería, al cruzar por una aldea de regreso a su campamento, reciben la invitación del señor del lugar. Se presentan en la hacienda y la encuentran llena de invitados. Entre los oficiales está el capitán Riabóvich, "pequeño, cargado de espaldas, con gafas y patillas de lince".
"En los primeros momentos, mientras entraba en el salón y se sentaba a tomar el té, no pudo prestar atención a ningún rostro u objeto concreto. Las caras, los vestidos, las garrafitas con coñac talladas, el vaho que se elevaba de los vasos y las cornisas moldeadas se fundieron en una impresión vasta y general, que llevó la inquietud a su espíritu y el deseo de ocultar la cabeza en alguna parte."
Más adelante se rompe el hielo entre la gente de la casa y los oficiales. Es una noche de mayo y el propio Riabóvich "que, bajo la influencia de la música, empezaba a sentir los efectos del coñac que había bebido, dirigió una mirada de reojo a la ventana, sonrió y se puso a seguir los movimientos de las mujeres; tenía la impresión de que el olor de las rosas, de los álamos y de las lilas no procedía del jardín, sino de los rostros y los vestidos femeninos."

Henri Toulouse Lautrec
Le lit, le baiser

Henri Toulouse Lautrec
Dans le lit, le baiser
Se inicia el baile. A Riabóvich "le agradaba ver cómo un hombre, ante los ojos de todos, cogía a una mujer desconocida por el talle y le ofrecía su hombro para que pusiera en él su mano, pero nunca pudo imaginarse en esa situación. Hubo un tiempo en que sentía envidia del valor y el desparpajo de sus compañeros y sufría; la conciencia de que era tímido, cargado de espaldas e insulso, de que tenía un talle largo y patillas de lince, le mortificaban; pero con los años ese sentimiento se había convertido en costumbre, de modo que en esos momentos, al contemplar a las parejas que bailaban o a las personas que hablaban con voz recia, ya no las envidiaba, sólo se sentía triste y conmovido."
El hijo de la hacienda y dos de los oficiales salen a jugar una partida de billar, y Riabóvich va tras ellos. Pero luego allí también le parece que está de más, se aburre y abandona la estancia. De regreso al salón, se pierde en los cuartos en penumbra de la casa. Finalmente abre una puerta y entra "en una habitación sumida en la más completa oscuridad". Una rendija de luz se filtra en la puerta de enfrente, y tras ella se oyen los ruidos del baile.
"También allí, lo mismo que en el salón, las ventanas estaban abiertas de par en par y olía a álamos, a lilas y a rosas...
Riabóvich se detuvo pensativo... En ese momento, de la forma más inesperada, se oyó el rumor de unos pasos apresurados y el susurro de un vestido; poco después una jadeante voz de mujer murmuraba: '¡por fin!', al tiempo que dos brazos suaves y perfumados, indudablemente femeninos, se enlazaban a su cuello; una cálida mejilla se apretó contra la suya y en ese mismo instante resonó el sonido de un beso."

Marc Chagall
El cumpleaños
Después del beso, la mujer da un grito y, "según le pareció a Riabóvich, se apartó con repugnancia de su lado."
Al regresar al salón, al principio siente vergüenza. Luego "se entregó a un sentimiento nuevo, no experimentado hasta entonces en su vida. Algo extraño le sucedía... Su cuello, que acababa de ser rodeado por esos suaves y perfumados brazos, le parecía cubierto de una esencia; en la mejilla, junto al bigote izquierdo, donde le había besado esa mujer desconocida, sentía un frescor ligero y agradable, semejante al que producen las gotas de menta, y cuanto más se frotaba ese lugar, más fuerte se volvía el frescor; un sentimiento nuevo, extraño, que no paraba de crecer, le colmaba y le cubría de la cabeza a los pies... Sentía deseos de bailar, de hablar, de salir corriendo al jardín, de reírse con todas sus fuerzas..." Habla con la señora de la casa, sonríe y piensa que está "rodeado de unas personas excelentes."
Durante la cena, Riabóvich trata de entender lo ocurrido. Seguramente una de las muchachas del baile, o una joven casada, había concertado allí una cita y le había tomado por otro... "Así se explicaba Riabóvich el beso recibido." Luego intenta imaginar quién de ellas era:
"'Es difícil adivinarlo -reflexionaba meditabundo-. Si a la del vestido lila le tomara sólo los hombros y los brazos, le añadiera las sienes de la rubia y los ojos de esa que está a la izquierda de Lobitko, entonces...'.
Entrelazó con la imaginación todas esas partes y obtuvo la imagen de la muchacha que le había besado, la imagen anhelada, pero no pudo hallarla entre las mujeres que estaban sentadas a la mesa."
Después de la cena, el dueño despide a los oficiales y les ofrece su casa cuando vuelvan por el lugar. Los jóvenes oficiales regresan a la aldea, siguiendo el camino que bordea el río, primero pensativos, preguntándose si algún día también tendrán una hacienda, mujer e hijos, y recibirán en ella invitados.
"Una vez atravesado el portón, todos se pusieron a hablar a la vez y sin ninguna razón estallaron en sonoras carcajadas. (...) Todo estaba en calma. En la otra orilla piaban las becadas, y en ésta, oculto en un arbusto, sin prestar la menor atención al grupo de oficiales, cantaba con fuerza un ruiseñor. Los oficiales se detuvieron junto al arbusto y lo tocaron, pero el ruiseñor siguió cantando."
Al llegar a su alojamiento, Riabóvich trata de reproducir las imágenes de esa noche:
"Su último pensamiento fue que alguien le había acariciado y le había llenado de alegría, que en su vida había acontecido un suceso singular y acaso estúpido, pero al mismo tiempo extraordinariamente hermoso y agradable.
Cuando despertó, la sensación de esencia en su cuello y el frescor de menta junto al labio habían desaparecido, pero la alegría de la víspera seguía agitándose en su pecho como una ola."

Gustav Klimt
El beso
Esa mañana la brigada de artillería abandona el lugar. Al pasar junto a la hacienda, "Riabóvich miró hacia la derecha, donde se encontraba la casa. Las persianas de las ventanas estaban bajadas. Era evidente que todos aún dormían. También la mujer que por la noche le había besado. Quiso imaginársela dormida. La ventana de la alcoba abierta de par en par; las verdes ramas que se asomaban a ella; el frescor de la mañana; el olor de los álamos, de las lilas y de las rosas; una cama y una silla, y sobre ésta el susurrante vestido de la noche anterior; los zapatos y el reloj sobre la mesilla; todas esas cosas se las representó con claridad y nitidez, pero los rasgos del rostro, la dulce sonrisa soñolienta, todo aquello que era importante y capital, escapaba a su imaginación como mercurio entre los dedos."
Sigue el monótono avance de la tropa, entre el polvo del camino: "Al pasar por delante de una hacienda, Riabóvich contempló el jardín a través de la cerca. Ante sus ojos surgió una gran avenida, recta como una regla, cubierta de arena amarilla y rodeada de jóvenes abedules... Con la avidez de las personas soñadoras se imaginó unos pequeños pies de mujer caminando por esa arena amarilla, y de pronto, de forma completamente inesperada, surgió en su imaginación con total claridad la mujer que le había besado y que él había acertado a componer la víspera durante la cena. Esa imagen se le quedó grabada en el cerebro y ya no le abandonó."



Hitchcock
North by Northwest - Marnie - Notorius
Tras unas escenas de la vida en el campamento, que chocan con el idealismo de Riabóvich, a finales de verano dos baterías vuelven a la misma aldea. Riabóvich aguarda impaciente la llegada del mensajero del señor rural, invitándolos a su hacienda. Como éste no llega, abandona inquieto el poblado y baja hasta el sendero del río: "En la orilla por la que él caminaba todo tenía el mismo aspecto que en el mes de mayo: el sendero, los arbustos, los sauces inclinados sobre las aguas... pero ya no se oía el canto de aquel valeroso ruiseñor ni olía a álamo y a hierba fresca."
Riabóvich llega hasta el portón del jardín cuando oscurece, y da media vuelta: "Ya no le resultaba extraño que no hubiera llegado el mensajero del general, ni juzgaba impensable la posibilidad de no volver a ver nunca a aquella mujer que, casualmente, tomándole por otro, le había besado; al contrario, lo extraño sería que volviera a verla..."
"Y el mundo entero, la vida entera, le parecieron a Riabóvich una broma incomprensible y absurda..."
De regreso en la aldea, no encuentra a ninguno de sus compañeros, y el ordenanza le informa de que ha llegado un emisario del general y todos los oficiales han ido a su casa.
"Por un instante en el pecho de Riabóvich surgió un destello de alegría, pero éste se apresuró a apagarlo y, contrariando a su destino, como queriendo fastidiarlo, se negó a acudir a casa del general y se metió en la cama."

William Bouguereau
L'Amour et Psyche enfants
Por: Alan | Arte | Comentarios (5) | Referencias (0)
Miércoles, 29 de noviembre de 2006
THERE GOES MY INSPIRATION

Vincent Van Gogh
Window of Vincent's Studio, 1889
There Goes My Inspiration
Utopia
They say pain can bring out the artist's best
But since you've been gone, I just can't care less
Common sense doesn't realize
It can hurt so bad
Everyday I sit in my garret staring at the floor
But my heart isn't in it anymore
There goes my inspiration
My reason for creation
There goes my inspiration
I felt it fly away when you said goodbye
Me and Gaugin used to party down
I was hung in the Louvre, I was Renoir's pal
Vincent Van Gogh used to joke with me
Now they don't come 'round
It's all over town that the master's lost his touch
I'm so lost I can hardly hold a brush
And now my palette is a sorry mix of grey and brown
And all the other art lovers stay away
'cause I'm bringing them down
Now I wander the left bank every day
Searching for my muse in sad cafes
Peddle my oils to the galleries
But they turn me down
Everybody says I'm a master of technique
But the style and the sentiment is weak
Paul Gauguin
Almiares amarillos - La cosecha, 1899

Paul Gauguin
La sente du Père Jean, 1885

Paul Gauguin
Deux tahitiennes avec des mangues fleuries, 1899
Por: Alan | Arte | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 29 de noviembre de 2006
LES FLEURS DU MAL
Les Maîtres des Arts Graphiques
Aguafuertes de Odilon Redon para Les fleurs du mal de Baudelaire (Edmond Deman, Bruselas, 1890).

I. Couverture-Frontispice

II. Je t'adore à l'égal de la voûte nocturne,
ô vase de tristesse, ô grande taciturne!

III. Parfois on trouve un vieux flacon qui se souvient,
d'où jaillit toute vive une âme qui revient

IV. Si par une nuit lourde et sombre,
un bon chrétien, par charité,
derrière quelque vieux décombre,
enterre votre corps vanté

V. Volupté, fantôme élastique!

VI. Sur le fond de mes nuits, Dieu, de son doigt savant,
dessine un cauchemar multiforme et sans trêve

VII. Sans cesse à mes côtés s'agite le démon

VIII. Gloire et louange à toi, Satan, dans les hauteurs du ciel où tu régnas,
et dans les profondeurs de l'enfer, où vaincu, tu rêves en silence!

IX. Cul-de-lampe
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Lunes, 27 de noviembre de 2006
VLAMINCK - MILLET - DERAIN - MERYON - BUHOT - PISARRO
Les Maîtres des Arts Graphiques
Algunos grabados y aguafuertes, la mayoría muestran la obra en un estado intermedio.

Maurice de Vlaminck (1876 - 1958)
Calle en Louveciennes
Xilografía, c. 1910-13

Jean-François Millet (1814 - 1875)
La papilla
Aguafuerte, 1861

André Derain (1880 - 1954)
Cuatro bañistas en un paisaje
Grabado, c. 1908

Charles Meryon (1821-1868)
La Morgue
Aguafuerte, 1854

Félix Buhot (1847 - 1898)
Puente de Westminster
Aguafuerte, 1884

Camille Pissarro (1830-1903)
Retrato de Cezanne
Aguafuerte, 1874
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Viernes, 24 de noviembre de 2006
SAYS ANNE

Paul Cézanne
Jas de Bouffan, La Piscine
Gif: Neil Innes como Ron Nasty ("John Lennon") de The Rutles.
Más canciones, info: Neil Innes

Cezanne Says Anne
Neil Innes
Annie went to art school
At the age of seventeen
Her drawings in a folio
To keep them looking clean
Her tutors all agreed
She had a certain "je ne sais quoi"
With her Modigliani body
And her face by Renoir
"I like Cezanne," says Anne,
"He does something for me.
I like Cezanne," says Anne,
"It's not what you see.
The power of nature
Is something to feel.
I like Cezanne," says Anne,
"To me he's surreal."
They showed her Botticelli
Rembrandt, Bruegel, Ernst and Braques
And talked of chiaroscuro
Or the use of light and dark
But all they really wanted
Was to get her into bed
And everytime they tried at dawn,
This is what she said:
"I like Cezanne," says Anne,
"He does something for me.
I like Cezanne," says Anne,
"It's not what you see.
The power of nature
Is something to feel.
"I like Cezanne," says Anne,
"To me he's surreal."
Time went by so slowly
As in any school of art
She was all alone
Until the day she lost her heart
To a shy and gentle student
Whose name happened to be Paul
And so they hung their drawings
Side by side upon the wall
"I like Cezanne," says Anne,
"He does something for me.
I like Cezanne," says Anne,
"It's not what you see.
The power of nature
Is something to feel.
I like Cezanne," says Anne,
"To me he's surreal."

Paul Cézanne
Le poêle dans le studio

Leon François Comerre
En ausencia del artista
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Jueves, 23 de noviembre de 2006
PINTURAS
Vincent Van Gogh
Jonathan Richman
Well have you heard about the painter
Vincent Van Gogh
Who loved color and who let it show

Riberas del Sena, 1887
Oil on Canvas, 32 X 46 cm
Van Gogh Museum, Amsterdam

La cosecha, 1888
Oil on Canvas, 73 X 92 cm
Van Gogh Museum, Amsterdam

Almendro en flor, 1890
Oil on Canvas, 73.5 X 92 cm
Van Gogh Museum, Amsterdam

Autorretrato, 1886
Oil on Canvas, 46 X 38 cm
Van Gogh Museum, Amsterdam
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Jueves, 16 de noviembre de 2006
PAISAJES

Landscape with Trees, 1910-1915

Haycocks, c. 1916


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Jueves, 16 de noviembre de 2006
ESPACIO IMAGEN
Ernest Pignon-Ernest vive y trabaja en París. Desde hace treinta años pone sus pinturas en los muros de las ciudades:
"Al principio hay un lugar, un lugar vivo sobre el que deseo trabajar. Trato de comprenderlo, de capturar lo que allí se muestra: el espacio, la luz, los colores... y a la vez todo lo que no se muestra, lo que ya no aparece: la historia, los recuerdos huidos, la carga simbólica... A este espacio real capturado en su complejidad, le añado un elemento ficticio, una imagen. Esta inserción trata, al mismo tiempo, de convertir el lugar en un espacio plástico y de recuperar la memoria, revelarla."

Rimbaud, serigrafía, París, 1978-79


David y Goliath según Caravaggio, con los rostros de Pasolini y Caravaggio, Nápoles, 1990.

Virgilienne, dibujo, Nápoles, 1995

Donna con lenzuolo, serigrafía, Nápoles, 1990
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Jueves, 16 de noviembre de 2006
PINTURAS
Francine Van Hove

Sphinxes with Dictionary

Les mots croissés

Joanne à la fenêtre

Comme un coquelicot

Lire au jardin

Dormir

Le bol penché

L'esquisse
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Martes, 07 de noviembre de 2006
GROOVY SOUNDS FROM THE 60'S

Femmes de Paris, vol.1
vvaa
01 Marie Douceur, Marie Colère (Paint It Black) - Marie Laforêt
02 7 heures du matin - Jacqueline Taïeb
03 Ces bottes sont faites pour marcher - EIleen
04 J'ai des Problèmes décidément - Violaine
05 Tu es le roi des menteurs - Tiny Yong
06 Les papillons noirs - Michele Arnaud
07 Nitty Gritty - Jocelyne
08 Partie de dames - Liz Brady
09 Fille ou garçon (Sloop John B.) - Stone
10 Je suis sublime - Elizabeth
11 Dracula - Christine Pilzer
12 Idealisation - Cosette
13 L'adorable femme des neiges - Christie Laume
14 J'ai peur parfois - Adèle
15 Mes rêves de satin (Nights in White Satin) - Patricia
16 Baby Love - Annie Philippe
17 La fille de paille - Brigitte Bardot
18 Les framboises (You're So Good to Me) - Stone
19 Le printemps à Paris - Jacqueline Taïeb
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